Aunque es evidente que las definiciones resultan útiles como parámetros de comprensión, en algunas ocasiones está claro que pueden acotar una idea en forma injusta.
Intento buscar una palabra que pueda describir el trabajo de Joystick y lo que encuentro es un problema.
 
A pesar de que doy con una auto descripción en donde explican que "es un proyecto que utiliza la página web como plataforma para presentar proyectos, lanzar convocatorias, mostrar trabajos y almacenar registros de acciones y eventos pasados", tengo la sensación de que su funcionamiento excede a este listado de actividades.
 
Andrea Gómez y Ricardo Duque son Joystick y en sus cuatro años de existencia han generado una considerable producción en donde la reutilización de -aparentes- desperdicios, la adaptación tecnológica y el uso de recursos de bajo costo pueden ser vistos como los tres pilares en los que se sustentan sus ideas.
 
La prehistoria del grupo se ubica en Medellín a mediados de los '90. Allí consiguieron juntarse con otra gente y montar una serie de presentaciones. "Armamos un grupo de trabajo en la universidad con el que hicimos varias propuestas independientes de eventos y exposiciones… El primero de los proyectos se llamó 3n. Conseguimos prestada una casa que estaba prácticamente en ruinas, deshabitada, y entre todos, que éramos un grupo de unas quince personas, la adaptamos como lugar donde se mostraba el registro de intervenciones en el espacio público y donde se hacían eventos", explicaba Andrea en una entrevista para las Jornadas de Arte Digital Latinoamericano 04.
 
Llegaron a Barcelona en el 2000 y, con esta experiencia como referencia, comenzaron a reunirse con un grupo de personas para buscar un sitio en donde gestionar una asociación cultural. Poco después y ante la imposibilidad de encontrar un espacio físico, esta intención comenzó a desvanecerse.
 
A pesar de no poder concretar este plan, durante aquellos encuentros la relación entre Andrea, Ric y Kamel -el tercer Joystick hasta que en el 2003 decidió desvincularse- se fortaleció y las tareas comenzaron a multiplicarse en diferentes direcciones.
 
Una de las primeras ideas en las que basaron su desarrollo en Internet fue transmitir -en aquel momento en particular, a Colombia- la cantidad de información que comenzaban a recibir en España.
 
En paralelo y mientras colaboraban con otros colectivos como Fifty Fifty -con quienes compartieron la organización de "Playtime", una fiesta basada en videojuegos- o con un grupo de vecinos del barrio de Gracia (Barcelona) en la acción "Práctica Kittin" -que consistía en arrancar los carteles de las inmobiliarias e inversores que encontraban a su alrededor-, comenzaron a desarrollar trabajos propios, desde intervenciones en la calle (con stickers o plantillas) hasta planteos como "Trash". Esta propuesta estaba basada en una campaña -impresa en papel autoadhesivo- con instrucciones para dejar objetos reutilizables en la calle. Al mismo tiempo, recolectaron materiales que fueron encontrando y montaron una exposición en donde los visitantes podían llevarse, gratuitamente, lo que desearan.