| Es cierto, se dedican a reformular, con una alta
dosis de deformidad, obras de otros, pero sus versiones más que trabajos
estéticos parecen funcionar como una respuesta. Alguna vez leí
que una de sus ambiciones era "devolverle al mundo la basura que produce"
y hoy siento que eso es lo que se percibe frente a muchos de sus trabajos.
Aunque también debo confesar que la reacción más frecuente
que encontré en otros ante su primera "experiencia VV/m"
fue la desorientación. Y esto no deja de ser curioso, siendo que
la emisión del mensaje parte desde una base clara. "Para mí
lo que hago es música honesta, la que quiero hacer", escribe
James Kirby. "Realmente nunca hubo un gran plan aparte de hacer lo
que me interesa y buscar la energía que se genera con lo que hago."
Este rastreo comenzó a mediados de los '90, en Stockport -un pueblo
al norte de Inglaterra-, cuando James se juntaba con Andrew Macgregor y
mediante un ordenador Amiga y con una versión (que no funcionaba
del todo bien) del programa Music X conseguían terminar algunos tracks.
En el momento en que estas canciones estuvieron acabadas, las unieron bajo
el título "Up-link data transmissions" y fundaron el sello
V/Vm Test Records para publicarlas: "A comienzos de 1996, en vez de
enviar demos a distintos sitios, pensamos que sería mejor prensar
algo nosotros y ver si podíamos venderlo en tiendas. En aquel entonces,
sólo habríamos podido acercarnos a unos pocos sellos, a diferencia
de la actualidad, donde todo el mundo parece tener un sello, así
que nunca fue una opción enviarles nuestra música. Fabricamos
nuestro primer 12" y nos llevó un año de trabajo duro
vender esos discos a las tiendas directamente". |